Iluminación.
Por alguna extraña razón, que aún no logro explicarme, en Europa les encanta poner el interruptor de la luz del baño en la parte exterior del mismo. Eso, aunado a que comúnmente los baños son interiores, es decir no tienen ventanas tampoco, lleva a la posibilidad de que alguien, intencionalmente o no, deje a obscuras al infortunado ocupante en turno, e incluso puede ser en un momento altamente inconveniente.
Esto no sería tan grave, si no fuera porque comúnmente, además, ese interruptor se encuentra justo a un lado del interruptor de la luz del pasillo. Entonces, en un momento de distracción, es muy posible que, intentando encender o apagar la iluminación fuera del baño, realmente se consiga el efecto de obscurecer el interior.
