Mini-grifo
Una de las cosas que más me molestan en los baños (principalmente en los públicos, pero algunos privados tienen también esta característica, y no me parece agradable tampoco) es cuando tienen un lavabo de magnitud adecuada, o incluso grande, pero el grifo es muy pequeño
; en especial cuando no solo es muy corto, sino también poco alto. ¿En qué piensa la gente cuando compra estos grifos? A mi muy personal modo de ver, no deberían siquiera de existir, pero existen porque la gente los compra.
Veamos, ¿cuál es el problema con ellos? La respuesta es muy simple: a pesar de que el lavabo da un gran espacio para enjuagarse, y lavarse, las manos cómodamente, el grifo obliga a que se use únicamente una minúscula parte de este. Uno tiene que batallar por obtener suficiente cantidad de agua en las manos, mientras se contorsiona procurando evitar tocar la porcelana (o cualquier material del que esté hecho el lavabo). En algunos casos, cuando el lavabo es muy grande, la molestia se incrementa porque incluso debe uno de estirarse o reclinarse para llegar al ínfimo chorro de agua que surge de la boca del grifo.
En algunos casos, se entiende el uso de estos utencilios, pues seguramente tienen un menor costo, por lo que, si no se tiene mucho dinero, resulta una opción tentadora. Sin embargo, yo he sufrido este error de diseño incluso en casas de gente que hace gala de su abundancia de dinero y buen gusto. Aunque debo decir que el que más recuerdo al respecto es un restaurante en donde todo: mesas, sillas, vasos, etc. tiene un diseño muy agradable, y los lavabos son de cerca de medio metro de diámetro, en forma circular, hechos de una piedra negra; pero el grifo mide tal vez 2 cm. de alto y 5 de largo, rompiendo con toda la armonía del lugar.
